lunes, 22 de junio de 2009

Empieza una nueva semanita, menos mal que ya queda poco para las vacaciones. Noto que ya estoy agotada, necesito recuperar fuerzas. Bueno, a lo que vamos, este post habla sobre cómo ayudar a nuestros hijos/as a que tengan un autoconcepto positivo y con ello ganen autoestima. Además cuando lo pongais en práctica os sentireis mucho mejor con vosotros/as mismas.

REFORZAR SU AUTOESTIMA.
El autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos y la autoestima es la medida en que esa imagen nos gusta o no. La autoestima puede ser positiva si la imagen que tengo de mi mismo me gusta y la acepto, o negativa, si la imagen que tengo de mi mismo no me gusta y la rechazo.
Podéis ayudarle a que tenga un autoconcepto de si mismo equilibrado, es decir, adaptado a la realidad, y una autoestima positiva; para ello debéis:
- Resaltar los aspectos positivos de su conducta. Hay que tratar de destacar los aspectos en los que va mejorando y ayudarle a aceptar sus errores. Es fundamental que entienda que los errores no son fracasos o un reflejo de inadecuación, sino pasos importantes en el proceso normal de aprender. Se deben adoptar expectativas realistas en cuanto a qué esperar de él en momentos o situaciones dadas, evitando reaccionar excesivamente ante los errores; es fundamental reconocer y explicarle que todos nos podemos sentir atemorizados de cometer errores, por ello es fundamental hablar de los propios fallos con sinceridad, y reconocer las habilidades y los logros antes de corregir los errores.
- Ayudarle a autoevaluar su conducta correctamente, Ayudarle a recordar paso a paso lo que sucedió, a interpretar las conductas de los demás y la suya propia, hacerle reflexionar sobre qué otra actuación podría haber sido adecuada y a definir el problema .
- Ayudarle a aceptar sus limitaciones. Hay que hacerle ver que tiene dificultades pero que puede aprender a sobrellevarlas y a no sufrir por ello.

* OFRECER INFORMACIÓN INMEDIATA.
La información no debe hacer referencia sólo a los resultados o consecuencias finales, sino sobre todo al proceso que ha llevado a esa conclusión. No le diremos sólo lo que está mal o bien, sino el porqué, analizando qué pasos ha seguido. Cuando se confunda no le daremos la solución, sino que le orientaremos sobre los pasos y le animaremos a que repase lo que ha hecho y descubra él mismo dónde se equívoco y cómo solucionarlo. La información debe ser lo más inmediata posible, es decir, cercana en el tiempo a la acción que la provocó.

* OFRECERLE RETROALIMENTACIÓN POSITIVA Y ASEGURARNOS QUE SIENTA NO SOLAMENTE QUE ES APRECIADO, SINO QUE ES ESPECIAL PARA VOSOTROS.
Para ello es conveniente buscar diariamente un momento para la intimidad que permita la confidencialidad para hablar acerca de lo que ha ocurrido en el día, apoyarle por el esfuerzo realizado (independientemente de los logros), invitarle a actividades especiales, asistir a !as actividades en las que él participe ... estas acciones, junto con la escucha activa y el estar permanentemente abiertos al contacto afectivo, le ayudarán a sentir que es valorado y querido, a pesar de que cometa errores. Se debe demostrar en todo momento incondicionalidad hacia él y no castigarle nunca con la retirada de afecto. Hay que hacerle ver y decirle que, aunque una conducta determinada ha estado mal, le seguimos queriendo, y que siempre estaremos ahí para ayudarle en lo que necesite.

Ángeles. Psicóloga y madre

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